La madera de arce autóctono está barnizada y presenta una elasticidad y una estabilidad extraordinarias, así como una característica única que le otorga su marcada textura. Con los años, este producto natural se oscurece levemente; y esta particularidad confiere a ARBA una pincelada más de vivacidad. La madera transforma la fría luz del fluorescente de bajo consumo en una luz cálida, y al mismo tiempo intensa y agradable, y crea así un ambiente único. El difusor proporciona iluminación vertical, está fabricado con un consistente vidrio acrílico de bordes pulidos y brillantes y dirige la luz de una manera equilibrada y evita el deslumbramiento.